miércoles, 10 de marzo de 2010

Descubriendo Lorca en Granada

Una de las cosas más interesantes de la semana pasada fue la experiencia de ver la obra teatral “Bodas de Sangre” por Federico García Lorca. Pienso que leer y ver la obra en Granada, el lugar de nacimiento del autor, añadió una dimensión a la experiencia que no yo habría sido capaz de sentirme en cualquier otro sitio. Un aspecto de la introducción a la obra que me interesaba mucho fue la discusión del duende o mágica única de Andalucía que Lorca transmite en “Bodas de Sangre.” Aunque solo llevo casi dos meses aquí en Granada, creo que puedo entender, al menos un poquito, esta mágica de Andalucía. No sé si mi interpretación de esto es exactamente igual a la del escritor crítico de la introducción, pero para mí, la mágica de Granada se encuentra en la mezcla de culturas y creencias que se juntan en esta ciudad. Los varios barrios de la ciudad contribuyen a esta mezcla de poblaciones y tradiciones culturales y religiosas. Por ejemplo, me sorprendía aprender que el barrio de Realejo, donde vivo aquí, es conocido como el barrio judío. Quizá es porque nunca he vivido en una ciudad antes de ahora que la presencia fuerte de muchas culturas me fascina tanto. Finalmente, la combinación de varios estilos de arquitectura de los edificios y casas de la ciudad crea una atmosfera llena de personalidades y perspectivas distintas.

Además de todo esto, me gustaba mucho la oportunidad de ver “Bodas de Sangre” en español en vez de inglés. Aunque había leído la obra antes de verla, me sentía satisfecha con el hecho de que podía entenderla y apreciarla como parte de la audiencia española. Si hubiéramos visto la obra traducido al inglés, pienso que habría sido mucho más difícil de conectar con los sentimientos e imágenes que Lorca pretende trasmitir. Es decir que si fuera actuado en inglés por americanos, yo probablemente habría olvidado temporalmente que es una obra española. Las imágenes de las casas en las cuevas y el vestido negro y el azahar para la boda y no tendrían mucha significancia y no harían mucho sentido dentro del contexto del mundo americano. Es que fui a ver “Bodas de Sangre” a Bucknell en el año pasado, y aunque me gustaba mucho esta experiencia, había muchos aspectos cambiados dentro de esta versión americana. Por ejemplo, en la obra de Bucknell, la Novia llevaba un vestido de boda tradicional americano, es decir, uno blanco. También, no recuerdo perfectamente, pero creo que “la muerte” fue actuada por un hombre en vez de una mujer, y pienso que él no fue un mendigo como describe la obra original. Pienso que es bueno que tuviera la oportunidad de ver “Bodas de Sangre” en varias versiones y que puedo comparar las dos. No es que me gustaba uno más que el otro pero, la oportunidad de contextualizar aspectos de la obra dentro de mi propia vida es algo muy interesante y definitivamente útil. En fin, ver “Bodas de Sangre” fue una de las cosas más notables hasta ahora que he hecho durante mi tiempo en Granada.

martes, 2 de marzo de 2010

Gozando el tiempo bonito...!por fin!

Al comienzo de esta semana, me estaba sintiendo un poco descontenta porque no había planeado de viajar este fin de semana larga. Quería viajar a Barcelona, pero no había comprado los billetes de avión con suficiente tiempo antes de este fin. Sin embargo, yo cambié de opinión mientras la semana estaba progresando, y encontré cosas nuevas para hacer aquí en Granada.

Despecho de que no pude viajar, me alegraba de que me hubiera quedado en Granada, a lo menos porque podía gozar el tiempo buenísimo que parecía como lo de la primavera. Antes de esta semana, había llovido tanto que yo pensaba que nunca aparecería el sol en Granada, pero afortunadamente estaba equivocada. Aproveché de este tiempo bueno para caminar por la ciudad, descubriendo lugares y calles que no había visto antes. A la sugerencia de una amiga, caminaba por el Albaicín, hasta un sitio increíble que se llama El Mirador de San Nicolás. Este lugar es algo como un parque pequeño, pero desde allí se puede ver casi toda la ciudad. Además, la vista de la Alhambra desde allí es magnificente. Durante el día, mucha gente va a El Mirador sólo para pasar tiempo. Cuando yo fui, había familias comiendo meriendas, artesanos vendiendo sus tesoros y unos músicos tocando guitarras. En mi opinión, definitivamente es un lugar que uno no debe perder cuando este en Granada, y pienso que voy a volver allí muchas veces más durante este semestre. Quería ir por la noche también para mirar las luces de la ciudad. También, puedo decir sin ninguna duda que caminando por las calles estrechas del Albaicín vale la pena. Las casas de este barrio son de maravilla. Aunque casi todas son de estilos sencillos, muchas tienen balcones y puertas con decoraciones detalladas.

Además de visitar El Mirador, también aproveché del tiempo bueno para correr afuera. Me gustaba mucho la oportunidad de correr al lado del río, siguiendo una vía con gente caminando con sus perros y gozando el día bonito. Fue muy agradable, y ojalá que pueda hacerlo mucho más durante esta primavera.

Finalmente, mientras caminando a casa desde El Parque de Ciencias, unos amigos y yo encontramos otro parque con una mezcla de juguetes para niños y cosas como maquinas de ejercicio. Nos divertimos mucho jugando en los columpios, gozando el sol y aire fresco. Pensamos que hemos encontrado nuestro gimnasio nuevo.

Palabras/Frases Nuevas- pecera, migas, tener hipo, pasas, lolailos, arroyo, para chuparse los dedos, la mar de

lunes, 22 de febrero de 2010

¡Carnaval! (el 20 del febrero de 2010)

Ayer, por la mañana, yo estaba pensando que esta semana pasada fue más o menos normal y quizás aun un poco aburrida. Estaba casi convencida de esto… Pero, esto sólo duraba hasta que fui a Carnaval en Cádiz-- allí todo cambió, y la semana terminó con patas arriba.

Puedo decir con confianza que he aprendido muchas cosas importantes debido a este evento. Carnaval me ofreció una mezcla de lecciones, y entre estas se puede ver lo cómico con lo serio y lo bueno con lo malo.

Aprendizajes claves:

1. 1. Manzanilla no es vino tradicional. Después de llegar a Carnaval, quería tomar una copa de vino tinto. Buscaba este vino en muchos menús durante las primeras horas de nuestra visita, pero no tenía éxito en encontrarlo. Finalmente, entré en una tienda que vendía un poco de alcohol, y le pregunté al dependiente una botella de vino. Ella me mostró una botella de lo que se llama Manzanilla, y me dijo que fue vino bueno. Para asegurarme de que esto fue lo que quería comprar, yo le pregunté algunas cosas a ella sobre el sabor y la calidad de este vino etc. Finalmente, convencida de que sería una compra buena, pagué por el vino y salí de la tienda. Pues, unos minutos después, mi opinión sobre el vino cambió drásticamente. No puedo decir que me gustaba este vino, ni siquiera un poquito. Pero, supe que de hecho, Manzanilla no es algo igual a vino tinto o vino blanco tampoco. Es algo único. Sin esta experiencia, no sabría que Manzanilla es un tipo de vino local de Cádiz y probablemente, no habría probado esto durante mi tiempo en España.

2. 2. No trates de convencerte que tienes más poder que el tiempo. Es decir que antes de ir a Cádiz, oí que fue una posibilidad de lluvia durante la noche que íbamos a estar en Carnaval, pero pensé que un poco de lluvia no fue algo que yo no podía soportar. La frase clave de esta idea es “un poco de lluvia.” Probablemente esto no habían sido insoportable, pero más que un poco, es algo completamente diferente. Muchos miembros del grupo original que iban a ir a Carnaval decidieron quedarse en Granada a causa de la lluvia en Cádiz. Al principio, se burlaba de ellos, porque yo pensaba que todos estaban asustados por nada, por solo un poquito de llovizna. Cuando ese “poquito de llovizna” cambió en siete horas de lluvia dura sin parar, comencé a entender la racionalidad de quedarse en Granada. Las calles, que ya estaban llenas de montones de basura, llenaron de agua y multitudes de personas disfrazadas corrieron por las calles buscando refugio de la tempestad. Unas veces, un amigo mío de Bucknell notó que la manera en que el viento estaba soplando con fuerza contra las palmeras parecía mucho más como un imagen de “The Weather Channel” que algo de nuestras vidas reales. Paraguas fueron casi inútiles, y todos se mojaron por completo. Nadie escapó seco de Cádiz, pero a lo menos, fue una experiencia.

3. 3. Haz investigaciones y sé creativa. Cuando otras personas decidieron no ir a Carnaval, yo estaba preocupada con el hecho de que había pagado 22 euros para ir, y no quería malgastar el dinero. Así que fui a Cádiz, pero sin muchos planes concretos y sin saber el plano de la ciudad. Por el fin de la noche, algunas personas dijeron que habrían pagado 22 euros más, o sea, doble el precio original para que no hubieran ido y para que pudieran evitar la situación. En mi opinión, la excursión habría sido mejor si habíamos buscado antes direcciones a lugares adonde pudimos ir en caso de que llueva, en vez de caminar en la lluvia sólo esperando el autobús. No es que hemos malgastado dinero o nuestro tiempo, pero si hubiéramos hecho unas investigaciones antes de ir a Cádiz, probablemente habríamos ido por otras partes de la ciudad y habríamos encontrado unas actividades de hacer en vez de quedarnos afuera en el mal tiempo.

No me arrepiento mi decisión de ir a Carnaval. Es que no es posible entender lo que es Carnaval sin ser participante. Es verdad que la lluvia robó mucho del divertimiento de la experiencia, pero, por lo menos, he experimentado Carnaval. Ahora, puedo ver que en el momento en que estábamos en Cádiz, nosotros estábamos pensando solamente como los americanos que somos y no como los españoles con quienes queremos identificarnos. En mi opinión, es que los españoles siempre quieren exprimir lo más que puedan de sus vidas y por eso, no permiten cosas inesperadas a frustrarse o a destruir su felicidad. Yo podré pensar en lo que aprendí de esta experiencia para que pueda hacer lo más posible con mis viajes del futuro y para que tenga mente más abierta a situaciones imprevisibles.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Viajes tras viajes

La semana pasada (el 30 de enero- el 7 de febrero) fue completamente llena de experiencias que nunca voy a olvidar durante mi vida. Quizás porque antes de este semestre nunca he viajado por Europa o aun afuera de los Estados Unidos, es un poco difícil comprender que ahora estoy en España, en Europa, visitando muchos de los lugares sobre he leído textos en clases o he mirado programas en la tele. Una parte de mí no puede creer en la realidad de esta situación.

Para mí, nuestra visita al Prado fue una de las excursiones más interesantes del viaje. Aunque yo no tengo buena mano para crear arte, aprecio mucho las obras de otros, especialmente las de arte del estilo clásico. Por esta razón, gozaba mucho el Prado. Pienso que fue simplemente increíble ver personalmente los cuadros de artistas como Velázquez, Goya y el Greco que antes yo sólo había visto en libros. Es difícil comprender la presencia verdadera de una obra hasta que pueda verla en realidad. Por ejemplo, antes de visitar El Prado, no sabía que las obras de Velázquez fueron tan grandes.

Después del viaje con nuestro grupo de Bucknell, fui con dos otras estudiantes a Roma, donde pasamos 3 días magnificentes, visitando tantos lugares que pudimos. Como en las varias ciudades que habíamos visitado antes en España, Roma nos dio una vista clara de una cultura llena de una historia rica e interesante. Andar por las ruinas del Coliseo y mirar la grandeza de esta estructura fue completamente impresionante y casi increíble. También, pensando en lo que había ocurrido en el pasado en los mismos sitios en que nosotras estábamos nos llenó con asombro. Despecho de que me encantaba todo del viaje, mi sitio favorito que visitamos en Roma fue la Capela Cistina. En realidad no es un lugar muy grande, pero por todas partes de las paredes y del techo hay cuadros interconectados. Pasábamos mucho tiempo simplemente mirando el arte magnificente de la Capela, tratando de ver todo, aunque esto es casi imposible, especialmente dentro de una hora.

Otro aspecto interesante del viaje a Roma fue la transición que nosotras tenían que hacer desde la lengua española hasta el italiano. Estudié italiano dos años en la escuela segundaria al mismo tiempo que estudiaba español. Pero, cuando comencé a la Universidad, no tenía tiempo para continuar con italiano, aunque gozaba mucha aprenderlo. Sin embargo, durante los tres días de nuestro viaje, recordaba mucho de mis estudios anteriores, y por eso me sentía muy contenta. Escuchando las conversaciones de otros en el autobús o en los restaurantes me ayudaba un poco a recordar palabras y frases que había estudiado en mis clases de la escuela segundaria. Al menos, este viaje me animó pensar en la posibilidad de volver a estudiar italiano en el futuro, después de vuelva a los E.E. U.U, porque probablemente será más fácil aprender después de este semestre de español intensivo.

Palabras nuevas- albaricoque, mora, claqueta, estreno

miércoles, 27 de enero de 2010

Una vista inolvidable

Este fin de semana pasado (el 29-31 de enero) fue mi mejor experiencia en Granada hasta ahora. Durante las semanas anteriores, los echaba de menos a mi familia y mi estilo de vida en los Estados Unidos, y me sentía un poco aprehensiva de pasar el semestre entero aquí en Granada. Aunque todavía extraño a mucha gente de los Estados Unidos, también tengo una perspectiva más amplia de las oportunidades, actividades y experiencias que Granada puede ofrecerme.

Yo gozaba mucho la excursión al Teatro de Isabel Católica para ver la obra teatral, “La Casa de Bernarda Alba” por Federico García Lorca. La arquitectura del teatro me parecía muy impresionante, y me gustaba sentarme en el balcón y ver la obra abajo. Durante la obra, me sentía un poco frustrada porque no podía entender muchas de las líneas de las actrices. De hecho, desde nuestra llegada en Granada, yo he sido experimentando dificultad en entender mucho de lo que pasa alrededor de mí porque el acento del idioma aquí me parece muy fuerte. Porque típicamente no he tenido problemas en comprender los profesores de español en Bucknell, pensaba que aquí sería lo mismo. Sin embargo, a pesar de todo esto, me gustaba la obra, y ojala que la próxima vez que voy al teatro, pueda entender más que esta vez.

Además de ver la obra teatral, he pasado mucho tiempo paseando por Granada. El domingo, en particular, fue un día buenísimo. Fui con un grupo pequeño al Albaicín para visitar la Alhambra. No sabíamos exactamente como ir a la Alhambra, y por eso, caminamos por una colina que de verdad, no lleva a la Alhambra. Despecho de esto, estoy muy agradecida que encontramos esta vía. He notado que muchos granadinos creen que no es siempre mejor saber direcciones exactas a los lugares que quieren visitar. En contrario, muchos piensan que si no se encuentra su destinación a la primera búsqueda, probablemente se vaya a descubrir otros sitios tan interesantes como lo que quería visitar al principio. Y eso es lo que pasó a mí el domingo. Esta experiencia de caminar sin idea clara de donde estábamos, nos permitió a ver a una parte de Granada menos conocida con una vista espectacular del Albaicín. Por la primera vez desde mi llegada aquí, me sentía cómoda con la idea de pasar este semestre aquí, y me di cuenta de que la ciudad tiene mucho más de ofrecer que sólo lo visible. Este día me mostró un poco de la gran belleza de España, y me enseñó que es necesario tener mente abierta en todas las circunstancias nuevas.

Unas palabras que aprendí durante la semana pasada:

Lazo, Mando, Rayuela